Abadía de Melk

Mientras Samu se iba unos días a Madrid, Laura, Rossana y yo nos fuimos a pasar el día a la abadía de Melk, para terminar de aprovechar la Niederösterreich-CARD. Ya habíamos pasado por aquí cuando hicimos el mini crucero por el Danubio, pero ese día no había tiempo de entrar a la abadía.

Nos habían dicho que era impresionante por dentro, que merecía muchísimo la pena. La verdad es que nos gustó mucho, pero igual esperábamos demasiado, porque la parte de abadía que se puede visitar no es mucha, y nos quedamos con ganas de más.

Aún así la biblioteca, la iglesia, y las vistas desde la terraza nos gustaron muchísimo, y si lo unes a una visita al pueblo, las vistas del paisaje, y el buen tiempo que nos hizo, una excursión de un día desde Viena sí que merece mucho la pena. Tan sólo nos quedamos con ganas de ver los jardines, que deben ser inmensos pero estaban cerrados por la temporada de invierno.

Y es que la primavera ya había llegado, pero no se habían dado cuenta. Un día precioso para pasear, comer en la calle (bajo la atenta mirada de turistas y locales que lo último que esperaban es que sacáramos el bocadillo y el tupper en mitad de la plaza…), tomar un café en una terraza y disfrutar de un atardecer precioso con una temperatura aún mejor…

Esquiando en Annaberg

Hace algo más de una semana decidimos aprovechar las últimas oportunidades de nieve, y nos fuimos con Fabien a la estación de Annaberg. Está a algo menos de 2 horas en coche de Viena y con la Niederösterreich-CARD teníamos un Forfait de 4 horas.

Mucho sol, unos 18º, nieve primavera pero suficientemente buena, tranquilidad, solecito, risas, bocadillos compartidos, patines de nieve…

Un día estupendo en mejor aún compañía. Esquiar con esa temperatura una nueva experiencia, ¡nos lo pasamos genial!

Anécdota de esas que sólo pueden pasar aquí: Señor con tres niños, de 3, 5 y 6 años aproximadamente y un perrito. Suben a la silla. El señor, los 3 niños y el perro. Nuestra cara de curiosidad “¿Y cómo bajarán?” Pues sencillo: los dos niños “mayores” esquiando a su bola, sobretodo la mayor, toda una kamikaze ya. El pequeño casi no sabía esquiar, así que bajaba esquiando muy despacio, junto a su padre, que llevaba al perro corriendo a su lado…

Sin parar… para variar

Marzo ha venido dando guerra. Desde la última vez que os dejé noticias por aquí la verdad es que sin proponernoslo, no hemos parado…

Tras una semana más o menos normal (digo más o menos porque empezó con una entrevista para un trabajo, no me cogieron) el fin de semana nos salió un trabajillo. Ganar un poco de dinero, practicar alemán, y encima estar juntos. No suena mal, ¿verdad? Si no hubiera sido un palizón de 22 horas en 2 días habría estado mejor. Pero la verdad es que nos reímos un montón y la experiencia fue positiva. Sobretodo para la cartera.

Y de eso que te levantas el lunes como si te hubieran dado una paliza y te llaman para una pre-entrevista por teléfono y de tu boca no salen más que monosílabos en inglés (si, el alemán lo dejamos para más allá de ñas 8’30 de la mañana). Si me llaman para la entrevista casi que será un milagro…

Y de eso que tu amigo Dirk está de cumple y le organizamos una fiesta sorpresa. Y de eso que de estas fiestas casi sin organizar sale un mega fiestón. Sushi, cupcakes, tequila, vino, tequila, bailes, tequila, limbo, tequila, UNO, tequila, tequila, tequila, tekila, tekilla, tklaie, tekalei, ñlafkmcokk…. Una gran fiesta, risas para recordar durante un tiempo.

Pero, si, aún era lunes y quedaba muuucha semana después de un fin de semana en el que además no habíamos descansado. Y examen de alemán. Y bastante trabajo de nuevo con los blogs. Una semana movidita, vamos.

Viernes de Ikea, sábado de paseítos al sol, Naschmarkt y tiendas chinas. Volver a casa con un Wok nuevo y tras redescubrir un poco Viena, que hacía mucho que no paseábamos sin más.

Para terminar, cena de inauguración en casa de Rossana. Todo riquísimo, como siempre. Y risas, y limonccelo, y fragolino…

El domingo nos levantamos para ir a esquiar, pero el tiempo no acompañaba. Así que decidimos intentar dar un paseo… pero el tiempo siguió sin acompañar… Ya que estábamos fuera de casa nos decidimos por un café e intentar disfrutar de los últimos días de la Niederösterreich-CARD. Lugar elegido: Wellnessoase de Leobersdorf.

Al entrar el hombre de la taquilla nos decía algo que no entendíamos, y la señora de atrás se rió de nosotros… pronto entendimos por qué.

Resulta que las saunas… ¡eran nudistas! Supongo que es algo normal aquí. Ya nos pasó en Baden, que en algunas saunas no se podía entrar con bañador. Pero aquí era… en todo el recinto. Bueno, es que era un recinto de saunas. 20 saunas distintas y una mini piscina exterior para refrescarte, además de muchas salas de hamacas para relajarle. Y todo el mundo en pelotas.

Nosotros con nuestro bañador, claro… pero enseguida nos llamaron la atención. Pues bueno… allá donde fueres… una experiencia nueva, desde luego.

Como nueva fue la cosa de que las saunas finlandesas tuvieran unos turnos, en los que se llenaban de gente y un tio se ponía a abanicar el aire con una toalla para que el aire caliente te diera con más intensidad… menudo palizón que se da el tío. No sabemos si es voluntario o trabaja allí, pero no está pagado el trabajo, de verdad ¿Lo habíais visto alguna vez?

Desde luego la experiencia del nudismo en sauna, pues mira, una cosa para tachar de la lista de “cosas que hay que hacer alguna vez en la vida”. Pero desde luego, para mi, no es. Me parece muy poco higiénico (a pesar de que todo el mundo era super cuidadoso y limpiaba con agua los asientos al salir) y que no aporta nada, digamos, positivo.

Puedo entender (si lo intento) el naturalismo como contacto con la naturaleza. No se, pasear por el bosque, bañarte en un lago o nadar en la playa. 100% natural. Bueeeeeeno, vale. Pero en una sauna, llena de gente (90% por encima de los 60 años, todos cuerpos serranos…) ¡en un pueblo pequeño que se conocen todos! Lo siento… que alguien me lo explique.

¡¡Feliz semana a todos!!

Un gran fin de semana

Cuando en 5 días los planes casi se superponen, todo es un no parar, las ganas de hacer cosas ganan al resfriado y no paras ni un momento… al mirar hacia atrás tan sólo sale una sonrisa.

Comenzamos el viernes pasado con una excursión en barco por el Wachau. Es un valle del Danubio entorno a unos meandros de éste, cubiertos de bosque, viñedos y pueblitos. Ya habíamos estado antes en Krems, el primer pueblo del valle, y teníamos ganas de volver. Y aunque amaneció nublado y con niebla, queríamos aprovechar los últimos días de la Niederösterreich-Card, que incluía la ruta en barco.

Partiendo de Krems es una subida de unas tres horas en el barco restaurante, para disfrutar del paisaje y las vistas. 50 minutos de parada en Melk (que no dan para nada, casi ni para comer un bocadillo rápido) y vuelta.

Las vistas fueron estupendas y lo disfrutamos muchísimo, pero realmente no merece mucho la pena pagar los 25€ que cuesta sin tarjeta para casi 6 horas de sentarse, charlar y charlar, tomar un café malo y sacar miles de fotos.

Pero como para nosotros fue gratis, pasamos un gran día viendo los colores del otoño, y disfrutando del paisaje…

A la vuelta quedar con Susi para ponernos al día de aventuras y novedades junto a un buen Sturm. Una buena manera de comenzar el fin de semana.

El sábado tocó noche de chicas. Cumple de Ana Laura: cena, copas y Pijama Party. Comida mexicana, cervezas y margaritas. Videoclips y peli. Risas, más risas y pocas ganas de dormir.

Y despertar con un desayuno de hotel de 5 estrellas… ¡no tiene precio!

Samu nos esperaba para ir de nuevo de excursión. Schloss Hof nos sorprendió con sus jardines, sus salas… Muy recomendable coger la audioguía (aunque te acabes saltando parte de las interminables explicaciones) y las visitas guiadas de los jardines. Aquí volveremos en primavera, para disfrutar de los jardines como debe ser y de la fiesta barroca en verano.

Y como siempre, toda excursión debe terminar en una buena merienda en un Heuriger…

Pero aún queda fin de semana por delante. Y es que no podíamos dejar de hacer ¡fiesta de Halloween! Comida rica, disfraces monstruosos, decoración casera, sangría, cocteles asquerosos y riquísimos al mismo tiempo…

Gracias a todos por un fin de semana para recordar con una gran sonrisa.

Niederösterreich-CARD

Esta es la tarjetita mágica que hemos descubierto este verano.

Se trata de una tarjeta para acceso gratuito a las mayores atracciones de Viena y Niederösterreich (Baja Austria, la provincia que rodea Viena). Por el precio de 49€, tienes derecho a entrar a 288 museos, atracciones, parques, transportes, etc, desde abril de este año a marzo del 2012.

La mayoría de lugares tienen sólo una visita, como las termas de Baden, pero hay otras, como el museo Leopold en Viena, que son de acceso ilimitado.

Si vives aquí o vas a estar un tiempo, es indispensable. Pero si vas a estar una semana y piensas entrar a todo lo que veas, está muy bien también. No incluye todas las atracciones pero enseguida se amortiza.

En Viena incluye visitas como el Leopold Museum (11€), la Biblioteca (12€), el entrenamiento en la escuela de equitación (12€), la noria del Prater, Wiener Reisenrad (8,50€), el museo del Struddel incluyendo degustación (8,90€), o un viaje de ida a vuelta en Ferry a Bratislava (25€).

Fuera de Viena hay muchísimas cosas, pero algunas que no pensamos perdernos son las termas de Baden (15,20€), el funicular a Rax (19,30€), el castillo de Klosterneuburg (9,50€), la abadía de Melk (9,50€)… y así muchísimas más. Pero además pequeños museos, parques, toboganes, trenecitos…

Se puede comprar en la mayoría de estancos de la provincia. Toda la información está en su web, www.niederoesterreich-card.at.