Fin de semana en Salzkammergut: Hallstatt

Acabamos de volver de un fin de semana largo y maravilloso en la zona de Salzkammergut, concretamente en torno al lago de Hallstäter See. Este post y los próximos van a ser un poco ñoños, lo siento, pero es que no conseguimos quitarnos la sonrisa de la cara, ha sido todo precioso.

La idea inicial de Samu era subir a Hoher Dachstein, el pico más alto de Estiria, con lo que nos pusimos a organizar un fin de semana que incluyera camping, refugio de montaña, pico y paseos. Enseguida vimos que subir al pico era más difícil de lo que pensábamos, pero que estaba en un entorno maravilloso.

Salzkammergut es una región situada entre las provincias de Estiria, Alta Austria y Salzburgo, que se caracteriza por sus preciosos lagos rodeados de altas montañas. El nombre viene, al igual que el de Salzburgo, de las explotaciones de sal que existen en la zona desde la edad de bronce (Salz, es sal en alemán).

Nuestra primera parada fue el camping de Steeg, uno de los pueblos del lago. Es el más barato de los tres que hay en la zona, y mucho menos concurrido que los otros dos, que están en las poblaciones más turísticas de Hallstatt y Obertraun. Pero también se llena menos, con lo cual es fácil encontrar sitio.

Nada más llegar, aquello parece el camping de los horrores. Un perro ladra desde la recepción, mientras una mujer grita que no pasa nada. Cuando sale, resulta ser una enana (no es por ofender, pero el hecho le aporta más miga al asunto). Nos dice que plantemos la tienda donde queramos y nos explica varias cosas más sobre el camping. Los baños están sucios, las mesas para comer parecen abandonadas, la casa que hace las veces de espacios comunes está sucia, llena de polvo y a medio barrer, hay un perro con la cara deforme que custodia a las vacas en la finca vecina…

Pero todo se olvida cuando plantas la tienda en la mismísima orilla del lago. Y ves el buen ambiente que reina en el camping…

Ahora, a buscar un lugar para comer. Por el camino hemos visto una especie de área recreativa: árboles, mesas y acceso directo para bañarse en el lago. Y para allí vamos.

Hace un calor impresionante. Pero la sombra, las vistas y una buena comida (que para algo vamos con nuestro camping gas) seguido de un baño en el lago lo hacen simplemente perfecto.

Por la tarde, toca paseo por Hallstatt. El pueblo, la zona y el lago son Patrimonio de la Humanidad desde 1997. A orillas del lago, Hallstatt existía ya en la edad de Hierro, cuando se explotaban las minas de sal que dieron fama y riqueza a la localidad, a la que tan sólo se podía acceder en barco hasta 1890.

Y es que Hallstatt es tan estrecha y tan pegada a la montaña, que la carretera que pasa por allí lo hace a través de un túnel. Tan sólo hay una calle que atraviesa el pueblo, y sólo pueden circular por ella los residentes.

Dos iglesias, una pequeña plaza central y casas de madera de tonos pastel, tan colgadas en la montaña que parecen apiladas, o tan pegadas al lago que tienen los embarcaderos en el jardín.

Y un cementerio, tan pequeño que está superpoblado. Por ello, desde hace siglos, cuando exhuman los cadáveres, guardan las calaveras, decoradas, con el nombre y la fecha. El punto macabro del día…

Por la tarde ya da la sombra de la montaña en Hallstatt, con lo que la temperatura invita a pasear, hacer miles de fotos, y admirar el lago y las montañas.

Un poco más allá del pueblo se encuentra la zona de Lahn, creada artificialmente con la tierra sacada al construir el tunel de acceso. Hoy es una preciosa zona de baño, con cesped, acceso al agua y unas vistas increíbles.

Cae la tarde y toca volver al camping a cenar, que mañana tenemos un día largo por delante. Ducha caliente, y sin poder quitar la vista de los reflejos en el agua, a preparar la cena. Además, por alguna extraña razón que desconozco, los mosquitos que yo pensaba que estarían acribillándonos no viven en este lago… Los vecinos tocan la guitarra y cantan, poniendo una banda sonora estupenda a esta noche de verano.

Oscurece y salen las estrellas. Una de esas noches para recordar, sin luna, con millones de puntos en el cielo, muchísimas estrellas fugaces (restos de las Perseidas, supongo) y una temperatura que hace estar durante horas tumbados en el suelo mirando al cielo…

Y esto no ha hecho más que empezar… (pinchar aquí para seguir con el fin de semana)