Primeras nieves…

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Y de la misma manera que llegó el otoño, de pronto, un día, es invierno.

Salimos de casa pensando pisar un poco de nieve. A medio camino tenemos que poner las cadenas. Y al llegar arriba… mucha nieve. Mucha.

La excursión no era larga, pero aún así no llegamos hasta arriba. Ahora los días son cortos y habíamos salido tarde de casa, preferimos no apurar.

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Pero nos bastó con hundirnos hasta más arriba de la rodilla en la nieve, buscar camino por el bosque, reir de lo que costaba andar.

La vuelta fue siguiendo una pista forestal. “Será rápida…” de eso nada. Más de dos horas con la nieve hasta la rodilla agota. Tuvimos que turnarnos para abrir camino… Una gozada.

Agotados, doloridos y felices volvimos al coche, y tras la aventura de quitar las cadenas necesitábamos un chocolate caliente con un gofre recién hecho en el mercado de Navidad de Steyr para recuperar energías. Que duros son los domingos de invierno…

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4 días de ruta por los Dolomitas: Circuito del Sciliar y el Cantinaccio (II)

(Pincha aquí si te has perdido la primera parte de la ruta)

Día 3: del Rifugio Re Alberto al Rifugio Antermoia

Dolomitas Dia 4 - Subida al Passo Principe

La ruta del tercer día comienza volviendo sobre nuestros pasos hasta el Rifugio Passo Principe, esta vez prácticamente sólos por el fondo del valle, ya que no hace tan buen tiempo y es mucho más pronto.

La bajada por las rocas cuesta lo suyo, pero las rodillas nos aguantan sin problemas, y llegamos abajo con energía para tomar de nuevo la subida a buen paso con el fresco de la mañana.

En más o menos hora y media llegamos al Passo Principe  (2599m). Una pausa y atacamos la subida al Passo d´Antermoia (2770m), que resulta ser mucho más suave y corta de lo que parecía, a pesar de tener que cruzar un par de pequeños neveros y subir por pedreras resbaladizas.

Dolomitas Dia 4 - Passo Antermoia

Son las 11 de la manana, y después de habernos tomado nuestras pausas y hacer mil fotos, el cartel indica que el refugio (fin de la ruta de hoy) está a tan sólo 50 minutos valle abajo. 

Pero a la derecha del paso sale un camino que lleva a un pico cercano, cresteando, hasta  una cima con una cruz que promete excelentes vistas… Comprobamos el mapa, vemos que va un grupo de gente, y no nos lo pensamos. Enseguida estamos en la cima Scalieret, a 2887m, esperando que se retiren las nubes para ver todo el valle, el refugio de la noche anterior, agujas y masas de rocas por todas partes. Primer gran acierto del día.

Dolomitas Dia 4 - Passo Antermoia 2

Los macizos de roca de los Dolomitas dejan sin palabras. Puedes mirarlos una y mil veces, siempre son distintos. Las distancias engañan, en las paredes rocosas no hay referencias. Una aguja no te parece muy grande y si te fijas bien hay un pequeño puntito rojo… un escalador minúsculo. O de pronto ves una figura en una cima y descubres que está mucho más cerca de lo que parecía. Cambian los colores según pasa el día, los chillidos de las marmotas se oyen a kilómetros, las rocas engullen toda señal de móvil o GPS. Uno podría estar horas y horas mirando alrededor sin decir palabra… escuchando el silencio, el aire, viendo las nubes pasar y los paisajes cambiar…

Tras un tentempié y una bajada algo delicada pero sin problemas, retomamos el camino inicial y antes de la 1 y media estamos comiendo en el Lago d´Antermoia, a pocos metros del refugio de Antermoia (2495m). Una pena que no haga mejor tiempo: aunque el lago no es muy grande, sus aguas son transparentes y no muy frías y se puede nadar sin problemas.

Dolomitas Dia 4 - Lago Antermoia

La sorpresa que nos espera al refugio es ¡que los camareros del refugio Antermoia son catalanes! así que pasamos un buen rato charlando con Carlos, que está encantado de poder hablar algo que no sea italiano.

Dejar las cosas, café rico, algo más de charla, y en algo hay que ocupar la tarde antes de cenar… así que tomamos una ruta que sale hacia el sur del refugio, al Passo de Laussa. Segundo gran acierto del día. En poco más de una hora estamos disfrutando de otra panorámica espectacular totalmente solos en Crepes de Laussa a 2766m, salvo por una familia de gamos que anda por ahí…

Dolomitas Dia 4 - Crepes de Laussa

Bajada al refugio con la sonrisa puesta, asearnos y cena calentita, un poco más de charla, y a dormir, ¡que nos queda un último día!

Tiempo: Incluyendo la Cima Scalieret, pausas, etc. 5h 15′
Desnivel: Incluyendo la Cima Scalieret 646m ascenso / 883m de descenso
Subida a Crepes de Laussa desde el Refugio Antermoia: 1h 30′ / 270m (+bajada, unos 45′)

Día 4: del Rifugio Antermoia a Compaccio

Dolomitas Dia 4 - reflejos

Antes de comenzar la vuelta, nos acercamos hasta el lago, para verlo con la primera luz del día y maravillarnos con sus aguas como espejos y sus reflejos de otro planeta…

Ahora sí, nos despedimos de los impresionantes macizos de roca en los que no crece nada, las afiladas e infinitas agujas de distintos colores y los cortados imposibles.

Dolomitas Dia 4 - regreso

Volvemos poco a poco hacia el coche y apenas 1 kilómetro después de salir del refugio el paisaje cambia de forma radical; aunque todo el camino de vuelta seguirá siendo precioso. Praderas verdes, cabañas y vacas a lo lejos, mientras bajamos los primeros 500m hasta el paso Durón.

Dolomitas Dia 4 -

Aquí tomamos la “estrecha y salvaje ruta 555”. Así es como la define la guía. Estrecha es, salvaje no tanto. Preciosa y resbaladiza entre praderas y pinos si. Y así en más o menos hora y media llegamos abajo del valle,  donde vamos volviendo a la realidad. Ya hay cabañas, coches, y el camino sigue por una pista forestal tomando una última subida de unos 300m hasta tomar el camino n° 7, también precioso, como de cuento, que nos lleva hasta el Rifugio Mahlknechthütte, junto a praderas donde conviven las vacas y las marmotas: las verdes campas terminan junto a la inmensa mole de piedra que hemos rodeado estos 4 últimos días.

Dolomitas Dia 4 - Ruta 7

Una pausa en el refugio y ya sólo queda hora y media hasta Compaccio, por anchos y suaves caminos una vez más llenos de familias, ciclistas y paseantes. Y es que las vistas, el paisaje, invitan a recorrer esta zona a todo tipo de público.

Dolomitas Dia 4 - Alpe di Siusi

Para la vuelta a Castelrotto esta vez tomamos el funicular y después el autobús en el valle, que pasa con mucha más frecuencia. Última sorpresa del día: bajar del autobús y encontrar una fuente en mitad del pueblo para remojar los pies. Nos lo hemos ganado.

Eso, y la cerveza, y la pizza, y el capuccino, y el helado. Que para algo estamos en Italia.

Dolomitas Dia 4 - Recompensa

Tiempo: 4h 30′
Desnivel: 225m de ascenso / 890m de descenso

Datos prácticos: 

Ruta: Circuito del Sciliar y el Cantinaccio
Fuente: Trekking en los Alpes. Lonely Planet
Distancia: Unos 33km
Duración: 4 días
Dificultad: Media-alta
Alojamiento: Conviene reservar pero no suele haber problema de alojamiento en los refugios de la ruta, abiertos de abril a septiembre
Llegada: No se puede subir en coche a Compaccio a partir de las 9 de la mañana. Si se sube antes, el parking cuesta 14€ al día. Opciones: Autobús desde Castelrotto, cada hora y media. Precio 9€/trayecto (no vale I/V si no es en el día). Funicular desde Siusi: 9€/trayecto. Esta última creemos que es la mejor opción.
Agua: Hay en los refugios (en algunos no potabls, mejor llevar pastillas potabilizadoras) pero no en el camino
Comida: Los refugios ofrecen buenas comidas pero la cena de la media pensión cuesta unos 16-25€. Abundante y buena, pero nosotros preferimos llevar nuestro propio hornillo y comida (no se puede cocinar en los refugios ni en las proximidades).

Resumen: Aunque no es la ruta más conocida de los Dolomitas, es impresionante, muy muy recomendable. Es exigente pero las jornadas no son largas con lo que no resulta una paliza. Amantes de la escalada o las vías ferratas, no olvidéis el material…

Colgados…

Laserer Klettersteig en Gosausee

Le hemos cogido el gusto a subirnos por las paredes…

Que si, que siempre hemos estado un poco “colgados”, lo se. Pero lo de ahora es para hacernoslo mirar.

Hace unas semanas hicimos un curso de escalada en rocódromo. Tres días, 4 horas cada uno. Una paliza, pero aprendimos lo suficiente como para saber que nos ha gustado mucho, y como para poder ir solos y practicar y practicar… Todavía no hemos tenido ocasión de hacerlo, pero estamos deseando volver.

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Y entre que nos animamos y nos animamos, seguimos probando las vías ferratas o Klettersteig. Una vez perdido el susto inicial, enganchan, y mucho. Además en los Alpes hay muchísimas, bien indicadas, cuidadas… se nota que está de moda cada año van abriendo nuevas vías. Además hay que aprovechar el verano, la naturaleza y los paisajes… y subirse por las paredes.

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Así que el fin de semana pasado,hicimos el Laserer alpin Klettersteig en Gosausee. El paisaje, sin palabras. Uno de los lagos más bonitos de los Alpes, volvería una y mil veces. La vía dura. 1 hora y media colgando de los hierros y el cable de acero, incluyendo un “puente” de 15m de largo.

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El vértigo ya no cuenta, hace tiempo que lo perdimos. Sólo por las fotos ya habría merecido la pena, las vistas son una pasada (aunque son las mismas que se ven desde el camino…). A pesar de que las agujetas y los casi 40° nos obligaran a pasar el domingo a la sombra y a remojo, sin poder moverme…

Laserer alpin Klettersteig

En resumen, nos gustó hacerla, y mucho, pero demasiado horizontal para nuestro gusto, y demasiado hierro. Y muuuy cansada…

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Como colofón, subir a comer al lago de Hinterer Gosausee, a 1 hora y media de camino, para darnos un baño en sus aguas heladas prácticamente solos. Y heladito y cerveza fría junto a Gosausee a la vuelta… ¡no todo va a ser subir a las alturas!

Hallstättersee

Y no ha pasado una semana y ya estábamos allí otra vez. Mismo camping, en el mismo lago, Hallstättersee, al que tampoco me canso de volver. Para volver a trepar pared arriba. Esta vez Schmied Klettersteig, muy cerquita del anterior. Más suave, más vertical, más roca, lo hemos disfrutado mucho más. Eso si, las vistas nada que ver con las otras, así que hemos tenido que ir después a darnos un bañito a Gosausee para refrescarnos… cuanto sufrimiento.

130803 Klettersteig en Gosau y Obertraun

Domingo, desmontar la tienda y pequeña vía ferrata junto a Obertraun, al lado del camping. Tan sólo media hora, pero suficiente para irnos satisfechos, eso sí, tras una buena siesta y baño en el lago…

130803 Klettersteig en Gosau y Obertraun1

¿Quien me iba a decir a mi hace unos años con el vértigo que tenía, que colgarme de las paredes iba a gustarme tanto?

El invierno sigue. Disfrutando de la nieve en Hochsalm

Hochsalm

Este fin de semana estaba melancólica. Echaba de menos a mi gente. Y también el buen tiempo. Una cerveza en una terraza mirando al mar, un helado en Viena al solecito junto al canal, andar en bici por el Danubio, tardes de siesta junto a un lago…

Pero el domingo me di cuenta de que en realidad, no quiero que el invierno se acabe aún.

Hochsalm - caprichos del hielo

Una excursión por un bosque nevado, con los cristales de hielo haciendo formas mágicas en las ramas, el silencio que envuelve a la nieve.

Hochsalm - camino

Andar con nieve hasta la rodilla. La niebla que da a todo un toque más mágico aún. Imaginarse quién hizo las huellas de esquí de travesía sobre las que vas siguiendo el camino.

Hochsalm - nieva y nieve

Nieve blanda, hielo sobre la nieve, pinos nevados, ramas heladas. Todo va cambiando según vas avanzando por el bosque…

Hochsalm - al fin llegamos

Y llegar arriba. Y que el sol fuerte te haga entrar en calor de nuevo. Y las vistas impresionantes. Hacia un lado, Linz y la llanura que lo rodea. (Linz está a una altura de tan sólo 266m sobre el nivel del ma

Hochsalm - hacia LinzHacia el otro, las montañas, que poco a poco vamos conociendo y que ya somos muchas veces capaces de reconocer en la distancia. Traunstein, Totes Gebirge, Kalkalpen…

hochsalm  - en la cima

Y bajar de nuevo y volver a maravillarte con los paisajes que ya habías visto hace unas horas, pero que hacen que no puedas quitar la sonrisa tonta de la cara…

Si, vale, invierno, te dejamos que esta semana nos des una tregua (¡¡15º!!) pero no te vayas lejos todavía, que tenemos que disfrutarte un poquito más aún…

Esquí de fondo en Böhmerwald

130217 Cross country skiing - Boehmerwald

Este domingo hemos estado aprendiendo algo nuevo… esquí de fondo. Mucho más tranquilo que el esquí alpino, pero más agotador también. En realidad saber esquiar ayuda mucho, pero son dos deportes muy distintos.

Mucho más barato el alquiler y que decir de la entrada (3€). Cero contaminación, se va por pistas de montaña, alisadas, pero sin remontes ni nada similar. A tu aire, disfrutando de las vistas, del bosque, de la coordinación brazos-piernas. Botas comodísimas, esquís ligeros. Moviendo todo el cuerpo de forma concreta… ya tenemos agujetas y eso que hemos hecho la modalidad clásica, la que va por carriles, la que hacen las viejitas. Si, si, las viejitas austriacas hacen esquí de fondo… pero eso es otro tema.

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Böhmerwald es una zona que ya conocíamos. En la esquinita que hacen las fronteras de Austria, Alemania y la República Checa. No es muy alta, no es muy impresionante, pero siempre tiene muchísima nieve, unos pinos espectacularmente altos y algunas excursiones muy bonitas, como Bärenstein (siguiente foto, que no es de ahora, sino de principios de diciembre).

Bärenstein

Un total de 99km de pistas de esquí de fondo, de distintos niveles. Hay Gasthaus (restaurantes) para comer o beber algo por el camino, alquiler de material en el parking principal, muy buenas indicaciones… un sitio más que recomendable para aprender o practicar, a menos de una hora de Linz.

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Y así sigue nuestra aventura invernal 2013, de la cual no os mantengo muy actualizados, pero con la que creo que Samu está encantado (y yo también, aunque algún día de sofá y relax no me vendría mal…). Cada fin de semana tiene algo nuevo pensado… ¿me llevará a hacer Bobsleigh de aquí a marzo?

Cargando pilas. Katrin Klettersteig

La vuelta de vacaciones ha costado lo suyo. Retomar la rutina, sueño acumulado, dudas existenciales… pero ya estamos en marcha, y con las pilas cargadas. ¿Cómo? Primero, durmiendo y descansando y quedándonos en casa como hacía muchísimo que no hacíamos. Y después, ya vale de descansar, que esto no es lo nuestro, y disfrutando de un fin de semana de esos que te carga de energía durante un tiempo.

Teníamos muchas ganas de hacer un Klettesteig, una Vía Ferrata. Mucho leer, comparar material, buscar rutas… y al final este fin de semana nos lanzamos.

¿De qué estoy hablando? Pues una vía ferrata es una vía de montaña equipada con enganches, cable de acero, “escalones” o cosas parecidas para ayudar en la subida… Es una especie de escalada, pero los arneses van preparados de tal manera que no necesitas unos conocimientos previos de nudos, enganches, etc… para poder hacerlo de forma segura. Siempre vas asegurado, llevas un absorvedor de energía que te frena en caso de caída, y según el libro que tenemos “todo el mundo está preparado para hacer una vía ferrata de los dos primeros niveles, a no ser que tenga mucho vértigo”.

Así que nos lanzamos a la aventura pensando en un camino normal sólo que un poco más complicado, con un cable de seguridad al que atarte… Elegimos una ruta de lo más fácil que había. Dificultad A hasta B/C (en un tramo pequeño). Katrin Klettersteig.

Para llegar hasta el comienzo de la vía, dos opciones: subir en funicular y bajar hasta allí. O subir andando. Pensamos que como estaba a media altura habría un atajo a medio camino. No, no lo había. Así que llegamos al Klettesteig con 900m de subida en el cuerpo (o más porque dimos bastantes vueltas buscando el “atajo”), los nervios a flor de piel y las piernas cansadas.

Un tentempié, ponernos los arneses y a por ello.

¿Había dicho que era un camino fácil con un cable de acero? ¡Y una leche! Una pared. Una pared con un cable que sube vertical al que asegurarte. Una arista por la que subir escalando literalmente. A veces unos hierros para apoyar pies y manos, para engancharte y seguir subiendo. Pero en vertical casi.

Los dos primeros minutos me acordé de toda mi familia. Luego de la de Samu. Luego de él, en repetidas ocasiones. Luego del del club de montaña que nos recomendó la ruta “muy fácil, demasiado incluso”, luego de no se cuantas personas más. Luego me acordé de respirar, que no viene mal. Luego de que en algún punto interior sigo teniendo vértigo, según pude comprobar. Y luego de los 200 metros de subida que me quedaban. Llevaba unos 5 ya más o menos… ¿¿¿Pero cómo voy a subir por aquí???

No os creáis, que Samu no estaba mucho mejor que yo. Luego resultó que como bien habíamos leído, muchas ferratas empiezan en la parte más difícil y luego ya es más fácil. Y así fue. Pero aún así, mucho más extremo que lo que habíamos imaginado.

Pero una vez pasado el susto, controlada la respiración, el tembleque de piernas y pasada la primera pared, fue una auténtica gozada.

Concentración, fuerza, tú, la piedra, los enganches, guardar distancias de seguridad. Un mosquetón, otro mosquetón. Pensar en los siguientes pasos para saber dónde poner los pies. No mirar demasiado para abajo. Energía, adrenalida. Sonrisas. Querer gritar.

Dentro de un tiempo, repetiremos y veremos que en realidad era una vía muy fácil sin mayor complicación, pero la verdad es que no nos lo esperábamos y nos pilló por sorpresa, y nos dió un poco de miedo. O mucho, pero tampoco vamos a confesarlo todo por aquí.

Desde luego repetiremos, pero nos vamos a mantener en el nivel A-B durante un tiempo bastante largo, creo yo.

Eso sí, el subidón de energía durante la subida y al llegar arriba es indescriptible. Y aún nos duró en los mil y pico metros de bajada, hasta llegar al camping, montar la tienda ya denoche, al cenar…

El día siguiente, matados pero contentos, decidimos que sería de relax. Una mañana preciosa al borde del lago, ¿Qué puede haber mejor que un chapuzón a primera hora? El agua estaba perfecta. La temperatura fuera también. Felicidad.

Un poco de turismo, visitar Sankt Wolfgang in Salzkammergut, comer salchichas, siesta en otro lago, un poco más de turismo, helados y vuelta a casa.

Las pilas cargadas para una buena temporada…

Alpstein y Trämpl

Hace un par de semanas hicimos nuestra primera ruta de verdad en Alta Austria. Dos picos uno frente al otro. Un tiempo que no terminaba de ser bueno pero que nos respetó y nos dejó disfrutar de unas vistas preciosas. Seis horas y media para ir arrancando motores para el verano que nos espera.

La subida, a través de un hayedo frondoso y precioso. Una buena subida, pero la tranquilidad de no cruzarte a nadie en casi todo el día, silencio absoluto, la penumbra del bosque frondoso. Y ratoncitos, pájaros carpinteros y salamandras que nos acompañaron en la ruta.

Al salir del bosque y llegar a las praderas ya se empiezan a percibir las vistas que vamos a tener. Desde el collado que separa el Alpstein y el Trämpl se ve la subida que nos queda por delante. Pero lo que no creemos es que vamos a tener que dejar los palos a medio camino para subir el último tramo a cuatro patas agarrados a las rocas. Y que 5 minutos antes de llegar arriba se va a poner a nevar. Poco, pero nieve a mitad de mayo…

Foto de rigor en Alpstein (1443m) y bajar que ya aprieta el hambre. Y que deje de nevar al comenzar el descenso…

Comida rápida y a por el Trámpl (1424m), esto ya está hecho. Si no hubiera que atravesar un nevero resbaladizo… y se pusiera a nevar de nuevo arriba (¿la barrera de los… 1400m?).

Pero después de la sorpresa, paró el viento, o comenzó a llegar una brisa tibia desde el valle que nos permitió, después de haber tenido que comer a todo correr porque nos helábamos en el collado, poder estar todo el tiempo que quisiéramos maravillándonos con los paisajes… y con una temperatura perfecta. Así da gusto…

PD: ¡Ya tenemos piso!