Bis Bald

We know that this is only “see you soon”… but it’s not going to be easy.

As we said, we are not going to cry, we are not going to be sad. But we are going to miss you so much!

Bussi Fabien!!

Samu und  Ana

Esquiando en Annaberg

Hace algo más de una semana decidimos aprovechar las últimas oportunidades de nieve, y nos fuimos con Fabien a la estación de Annaberg. Está a algo menos de 2 horas en coche de Viena y con la Niederösterreich-CARD teníamos un Forfait de 4 horas.

Mucho sol, unos 18º, nieve primavera pero suficientemente buena, tranquilidad, solecito, risas, bocadillos compartidos, patines de nieve…

Un día estupendo en mejor aún compañía. Esquiar con esa temperatura una nueva experiencia, ¡nos lo pasamos genial!

Anécdota de esas que sólo pueden pasar aquí: Señor con tres niños, de 3, 5 y 6 años aproximadamente y un perrito. Suben a la silla. El señor, los 3 niños y el perro. Nuestra cara de curiosidad “¿Y cómo bajarán?” Pues sencillo: los dos niños “mayores” esquiando a su bola, sobretodo la mayor, toda una kamikaze ya. El pequeño casi no sabía esquiar, así que bajaba esquiando muy despacio, junto a su padre, que llevaba al perro corriendo a su lado…

Sin parar… para variar

Marzo ha venido dando guerra. Desde la última vez que os dejé noticias por aquí la verdad es que sin proponernoslo, no hemos parado…

Tras una semana más o menos normal (digo más o menos porque empezó con una entrevista para un trabajo, no me cogieron) el fin de semana nos salió un trabajillo. Ganar un poco de dinero, practicar alemán, y encima estar juntos. No suena mal, ¿verdad? Si no hubiera sido un palizón de 22 horas en 2 días habría estado mejor. Pero la verdad es que nos reímos un montón y la experiencia fue positiva. Sobretodo para la cartera.

Y de eso que te levantas el lunes como si te hubieran dado una paliza y te llaman para una pre-entrevista por teléfono y de tu boca no salen más que monosílabos en inglés (si, el alemán lo dejamos para más allá de ñas 8’30 de la mañana). Si me llaman para la entrevista casi que será un milagro…

Y de eso que tu amigo Dirk está de cumple y le organizamos una fiesta sorpresa. Y de eso que de estas fiestas casi sin organizar sale un mega fiestón. Sushi, cupcakes, tequila, vino, tequila, bailes, tequila, limbo, tequila, UNO, tequila, tequila, tequila, tekila, tekilla, tklaie, tekalei, ñlafkmcokk…. Una gran fiesta, risas para recordar durante un tiempo.

Pero, si, aún era lunes y quedaba muuucha semana después de un fin de semana en el que además no habíamos descansado. Y examen de alemán. Y bastante trabajo de nuevo con los blogs. Una semana movidita, vamos.

Viernes de Ikea, sábado de paseítos al sol, Naschmarkt y tiendas chinas. Volver a casa con un Wok nuevo y tras redescubrir un poco Viena, que hacía mucho que no paseábamos sin más.

Para terminar, cena de inauguración en casa de Rossana. Todo riquísimo, como siempre. Y risas, y limonccelo, y fragolino…

El domingo nos levantamos para ir a esquiar, pero el tiempo no acompañaba. Así que decidimos intentar dar un paseo… pero el tiempo siguió sin acompañar… Ya que estábamos fuera de casa nos decidimos por un café e intentar disfrutar de los últimos días de la Niederösterreich-CARD. Lugar elegido: Wellnessoase de Leobersdorf.

Al entrar el hombre de la taquilla nos decía algo que no entendíamos, y la señora de atrás se rió de nosotros… pronto entendimos por qué.

Resulta que las saunas… ¡eran nudistas! Supongo que es algo normal aquí. Ya nos pasó en Baden, que en algunas saunas no se podía entrar con bañador. Pero aquí era… en todo el recinto. Bueno, es que era un recinto de saunas. 20 saunas distintas y una mini piscina exterior para refrescarte, además de muchas salas de hamacas para relajarle. Y todo el mundo en pelotas.

Nosotros con nuestro bañador, claro… pero enseguida nos llamaron la atención. Pues bueno… allá donde fueres… una experiencia nueva, desde luego.

Como nueva fue la cosa de que las saunas finlandesas tuvieran unos turnos, en los que se llenaban de gente y un tio se ponía a abanicar el aire con una toalla para que el aire caliente te diera con más intensidad… menudo palizón que se da el tío. No sabemos si es voluntario o trabaja allí, pero no está pagado el trabajo, de verdad ¿Lo habíais visto alguna vez?

Desde luego la experiencia del nudismo en sauna, pues mira, una cosa para tachar de la lista de “cosas que hay que hacer alguna vez en la vida”. Pero desde luego, para mi, no es. Me parece muy poco higiénico (a pesar de que todo el mundo era super cuidadoso y limpiaba con agua los asientos al salir) y que no aporta nada, digamos, positivo.

Puedo entender (si lo intento) el naturalismo como contacto con la naturaleza. No se, pasear por el bosque, bañarte en un lago o nadar en la playa. 100% natural. Bueeeeeeno, vale. Pero en una sauna, llena de gente (90% por encima de los 60 años, todos cuerpos serranos…) ¡en un pueblo pequeño que se conocen todos! Lo siento… que alguien me lo explique.

¡¡Feliz semana a todos!!

Navidades… ¿Sólo dos semanas?

Si, las vacaciones siempre saben a poco, siempre queremos más… pero hay veces en las que haces tantas cosas, y las disfrutas tanto, que parece que han sido mucho más de dos semanas. Y es que han sido dos semanas intensas.

Reencuentros, brindis, risas. Comilonas, tradición, regalos y paseos…

Madrugar y descubrir paisajes de siempre (para unas) y nuevos (para otros) a la vez. Que Samu siga sorprendiéndose de los sitios a los que le llevo…

Pintxos por el puerto viejo, conocer un nuevo primo (¡Bienvenido Gonzalo!), cafés y charlas, reunirse con la familia, ¡que mi padre se afeite la barba después de 30 años!

Camino de Madrid pasar una noche inesperada en Valladolid, disfrutar del ambiente navideño en Madrid, ver la San Silvestre Vallecana, coincidir con Jesús, Cristina y Conchi en Madrid y poder estar con ellos, ver viejos amigos…

Y juntarse con otros que siempre están dispuestos a liarla. Ya sea cenando, tapeando y haciendo regalos…

… o tomando las uvas el día 30…

… o saliendo de fiesta a bailar lo que nos pongan.

Pasar la Nochevieja tranquila, pero tener un pequeño percance con los petardos. Para darle un poco de emoción… Y comenzar el año con un paseo hasta el Picazo

Ver a algunos amigos, dejar a muchos otros para la siguiente visita, y juntarnos las de siempre. Pintxos, regalos, mojitos y sonrisas. Cargar las pilas para volver con energía

Y para rematar llegar a tiempo para despedir a alguien a quien vamos a echar mucho de menos. ¡Mucha suerte Sergio en la nueva aventura!

(Ah, y por si alguien tenía alguna duda, hemos comido hasta reventar. Sin remordimientos. Marisco, croquetas, pintxos, gachas, tortillas, tapas, carne, pescado, polvorones, chorizo, jamón, turrón, empanada, chocolate… lo dicho, por si alguien tenía dudas…) ¡Feliz 2012!

Navidad en Viena

Va pasando el tiempo, y no os había hablado de la Navidad en Viena… ¡no puedo dejar que os lo perdáis!

Porque hace bastante más de un mes que por aquí la Navidad está en el ambiente… se ve, se palpa, su huele. Si, al aire huele a Punsch, a Glühwein (vino caliente) a especias de los Lebkuchen

Mercados y más mercados de Navidad, los Weihnachtsmarkt… Mi favorito el de Spittelberg, entre calles llenas de lucecitas, puestos de artesanía, tiendas de cosas preciosas…

O el del ayuntamiento, el Rathaus, grande, luminoso, lleno de gente. El más comercial, pero lleno de curiosidades, casas gigantes de pan de especias, trenecitos de Navidad y el ayuntamiento al fondo…

Para comer algo, el mercado del Belvedere. Salchichas, punsch, patatas, “bolas de nieve” de galleta, Käsespätzle, castañas, Marillenkrapfen … y para sólo beber, Karlsplatz, con braseros calientes para compartir un punsch (o dos) durante un buen rato… O el del SchönbrunnFreyung,  Maria-Theresien-PlatzAltes AKH

Y en los puestos… desde las más clásicas tallas en madera, bolas de cristal, ángeles y lazos…

… hasta sirenas, Papa Noeles moteros, bailarinas, camiones de bomberos… todo cabe en esta Navidad.

Y es que en Austria la gente sale a la calle en Adviento. Se preparan galletas, se espera a Nikolaus (o a Krampus) y se sale en grupos a tomar Punsch. A reponer fuerzas para el largo invierno que queda por delante. Porque a partir de enero las calles se vacían, la gente se queda en casa, el frío no gusta… pero ahora no, ahora es tiempo de salir, beber y celebrar. Jovenes y mayores, todos quedan para brindar y probar los cientos de punsch distintos. Viejecitas, señores con corbata, adolescentes (si, hay Kinderpunsch sin alcohol también…), familias, amigos…

Nosotros hoy nos tomaremos si nos da tiempo el último de la temporada, que tenemos que hacer corriendo las maletas…

Aunque no creáis que sois los únicos que habéis empezado con las comilonas navideñas, ¡que por aquí nos estamos poniendo también las botas!

¡Feliz Navidad a todos!

Un gran fin de semana

Cuando en 5 días los planes casi se superponen, todo es un no parar, las ganas de hacer cosas ganan al resfriado y no paras ni un momento… al mirar hacia atrás tan sólo sale una sonrisa.

Comenzamos el viernes pasado con una excursión en barco por el Wachau. Es un valle del Danubio entorno a unos meandros de éste, cubiertos de bosque, viñedos y pueblitos. Ya habíamos estado antes en Krems, el primer pueblo del valle, y teníamos ganas de volver. Y aunque amaneció nublado y con niebla, queríamos aprovechar los últimos días de la Niederösterreich-Card, que incluía la ruta en barco.

Partiendo de Krems es una subida de unas tres horas en el barco restaurante, para disfrutar del paisaje y las vistas. 50 minutos de parada en Melk (que no dan para nada, casi ni para comer un bocadillo rápido) y vuelta.

Las vistas fueron estupendas y lo disfrutamos muchísimo, pero realmente no merece mucho la pena pagar los 25€ que cuesta sin tarjeta para casi 6 horas de sentarse, charlar y charlar, tomar un café malo y sacar miles de fotos.

Pero como para nosotros fue gratis, pasamos un gran día viendo los colores del otoño, y disfrutando del paisaje…

A la vuelta quedar con Susi para ponernos al día de aventuras y novedades junto a un buen Sturm. Una buena manera de comenzar el fin de semana.

El sábado tocó noche de chicas. Cumple de Ana Laura: cena, copas y Pijama Party. Comida mexicana, cervezas y margaritas. Videoclips y peli. Risas, más risas y pocas ganas de dormir.

Y despertar con un desayuno de hotel de 5 estrellas… ¡no tiene precio!

Samu nos esperaba para ir de nuevo de excursión. Schloss Hof nos sorprendió con sus jardines, sus salas… Muy recomendable coger la audioguía (aunque te acabes saltando parte de las interminables explicaciones) y las visitas guiadas de los jardines. Aquí volveremos en primavera, para disfrutar de los jardines como debe ser y de la fiesta barroca en verano.

Y como siempre, toda excursión debe terminar en una buena merienda en un Heuriger…

Pero aún queda fin de semana por delante. Y es que no podíamos dejar de hacer ¡fiesta de Halloween! Comida rica, disfraces monstruosos, decoración casera, sangría, cocteles asquerosos y riquísimos al mismo tiempo…

Gracias a todos por un fin de semana para recordar con una gran sonrisa.

Y llega el otoño

Estamos volviendo a rutina después de un mes de lo más ajetreado.

Después de la última escapada a las montañas estábamos pensando en aprovechar algún fin de semana más y acercarnos hasta la playa (la austriaca no, evidentemente) cuando tuvimos un pequeño percance: murió la lavadora.

Si en una lavadora de carga superior la puerta decide abrirse a medio camino en el centrifugado… el desastre es absoluto. Que lo sepáis. El tambor siguió girando abriendose como una lata de sardinas hasta que se atascó del todo y quedó totalmente clavado. Y saltaron piezas por los aires. Todo esto lo vimos cuando Samu destrozó el compartimento para el agua a martillazos en un intento desesperado por recuperar la ropa…

Así que la inversión para el viaje se quedó en una lavadora nueva. Pero pronto tuvimos visitas, así que encantados.

Rosa y Santi, los primeros. Primera sesión de Ópera, Käsekreiner, Schnitzel, Cafe Central, Prater, paseos… y bici por el Danubio, y día de campo en Rax, y merienda en un Heuriger en las montañas… Espero que ellos se fueran tan contentos como nosotros nos quedamos.

Y reponte rápido, que el mismo día que se fueron, llegaron Andrea y Rafa. Y más Schnitzel, y Prater, y Käsekreiner, y Cafe Central, y Danubio…

Pero también fin de semana en Praga, que nos encantó. Un poco pasado por agua, pero precioso.

Espero que no os hayáis cansado de leer nuestras aventuras, porque aún quedan dos semanas intensas en España. Viena-Madrid-Villarrobledo-Madrid-Bilbao-Madrid-Bilbao-Santander-Bilbao-Madrid-Viena. Sí, dos semanas.

Dos semanas de reencuentros, de comilonas, de disfrutar de la familia, los amigos, el buen tiempo. Cumpleaños, Tapas&Blogs, baño en la playa en octubre (¡¡si!!), más comilonas, cañas, cafés… ¡y dos bodas!

Las dos tan diferentes, y tan estupendas. Las novias radiantes, los novios orgullosos, las comidas genial, los bailes divertidos (cada vez bailamos mejor, ¿verdad Samu?) los amigos estupendos…

Un mes intenso no, lo siguiente. Este fin de semana lo hemos pasado durmiendo. Porque ya estamos de vuelta, y el otoño que nos había estado dando tregua ha llegado implacable. Y mi primer constipado con él…

 

Un regalo…

Hoy os quiero enseñar un regalo muy especial que nos han hecho.

Algo que nos ha hecho emocionarnos…

Mis padres fueron los primeros en comprar los billetes para venir a vernos… pero automáticamente después fueron los backpackers!

A finales de enero les tendremos que hacer un hueco en el salón, aún no sabemos que salón, pero ya apañaremos… Budapest-Viena-Esquí en los Alpes… ¡os esperamos allí!

Gracias Ana,

Más despedidas

Esta vez tocaba despedida de amigos en Madrid. Colegio mayor, piso, viajes, uni, trabajo… ¿Como reunir a todos para despedirnos por todo lo grande?

La solución fue el bar Daily. Copas a precio especial, se puede llevar picoteo, la música no está mal… (hasta las 3 de la mañana que las canciones “son tan viejas que ni nos las sabemos”, ¿verdad Mai?)

Echamos de menos a los que no pudieron venir, pero nos alegró mucho ver a todos los que vinieron. ¡Hasta hubo regalitos! No debía haberlos, pero nos hicieron mucha ilusión. Y que sepáis que los estrenamos ayer. El CD de alemán no, ese lo reservamos para el viaje… jejeje…

Nos queda por delante una semana intensa. De cajas, muebles, y despedidas. Comidas, cenas, cañas… Más comidas, más despedidas… ¡¡ni que nos fuéramos para tres años!!